El papel amate, una tradición que aún se preserva en el corazón de México

  • El papel amate es una tradición ancestral que aún se conserva en el mundo de las artesanías para elaborar lámparas, decorar mesas, cuadros y tapetes.
  • En San Pablito, un pueblo ubicado en la sierra norte del Estado de Puebla, es el único lugar en donde se ha preservado la elaboración del papel amate desde la época prehispánica.
  • Aproximadamente 500 familias se dedican a este oficio, entre ellas la de Julio Laja Chichicaxtle, quien estará exhibiendo sus obras en Expoartesanías 2017
Bogotá, Colombia. 14 de noviembre de 2017. - Desde la época precolombina los indígenas utilizaban el papel amate para elaborar los códices maya (textos jeroglíficos elaborados antes de la conquista española en los que plasmaban sus vivencias en el ámbito religioso, político o cultural) y su elaboración se convirtió en un ritual que era transmitido de generación en generación y que aún hoy se ha preservado en el centro de México.
 
Julio Laja Chichicaxtle es un indígena otomí de San Pablito, ubicado en el estado de Puebla, que ha dedicado toda su vida a la elaboración de cuadros y decoraciones para mesas y lámparas en papel amate que podrán ser apreciadas en Expoartesanías 2017que se llevará a cabo en Corferias del 6 al 19 de diciembre.
 
Para elaborar el papel amate, Julio toma la corteza del árbol sin necesidad de talar el tronco, solo haciendo un corte en el tallo y halando la superficie hasta tener varias tiras. Después de recolectar una cantidad suficiente, este maestro del oficio lleva dicho insumo a su casa, donde lo pone a cocinar por cinco horas en una gran olla de agua hirviendo en leña. Agrega cal y cenizas.
 
Cuando la corteza se ha ablandado y es moldeable, Julio lava la fibra con cuidado y la separa formando hilos que después extiende uno a uno en una tabla que será su lienzo para empezar su obra de arte. Con una piedra especial aplana las fibras y poco a poco le da el diseño y el calado al papel. A veces utiliza diferentes tonalidades para formar espirales o rectángulos. Cuando ya tiene su obra lista, Julio finalmente la deja secar por tres días al sol.
 
“Aprendí a elaborar el papel amate desde que era pequeño gracias a mis padres y mis abuelos y ellos lo aprendieron de sus padres. Este es un oficio familiar que pasó de generación en generación y espero que este antiguo arte sea reconocido en todo el mundo por su técnica y que sea un patrimonio cultural exclusivamente mexicano ya que nuestra cultura se preserva y se refleja en nuestras artesanías”, asegura Julio.
 
Las obras de este indígena otomí han sido exhibidas en toda América del Sur y también en Estados Unidos. En esta ocasión podrán ser apreciadas en Expoartesanías 2017 en donde tendrá nuevos diseños y espera encontrar oportunidades de negocio con visitantes de Europa, Estados Unidos y Centro América.
 
“Nosotros llevamos aproximadamente 5 años asistiendo a Expoartesanías y ha sido un lugar en donde hemos crecido y hemos dado a conocer nuestro trabajo y tradición. Nos alegra seguir participando ya que este año tenemos nuevas muestras de nuestro oficio como lámparas, cuadros, decoración para mesas y tapetes”, finaliza Julio.
 
Expoartesanías ha sido el principal escenario donde cientos de artesanos se dan a conocer, y en su XXVII edición, que tendrá lugar del 6 al 19 de diciembre en Corferias,se podrán apreciar historias de vida como la de Julio y sus artesanías, hechas con el corazón, que estarán en el stand 205, en el segundo piso del pabellón 6.